Cursos de Reiki

Cursos de Reiki

Para obtener información sobre mi curso de Reiki, por favor, complete el formulario y me pondré en contacto con usted. Muchas gracias.

Como maestra de Reiki, en este espacio en el que les estoy ofreciendo mis cursos, considero apropiado poder disipar las dudas, más frecuentes, que suelen surgir al hablar de Reiki. En el contenido de esta revista digital van a poder encontrar más información sobre el tema, e incluso dejar sus comentarios e interrogantes que necesiten aclarar.

¿Para qué es bueno el Reiki?

En un ser vivo la energía atraviesa libremente su cuerpo físico fluyendo por “canales” o centros energéticos, denominados Chakras ; también rodeando al campo energético,  Aura.  Esta fuerza energética nutre  órganos y células, regula las funciones vitales.  Pero ocurre que por excesos físicos, emocionales, mentales y/o espirituales este libre fluir de la Energía Universal puede interrumpir su circulación produciendo bloqueos, y por ende disfunciones en órganos y tejidos; enfermando así física, psíquica y/o emocionalmente a la persona.

El Reiki actúa sobre nuestro sistema energético desbloqueando estos “nudos” o trabas que puedan existir.  Podemos decir entonces que  el Reiki es un método natural de equilibrar, restaurar, perfeccionar y curar los cuerpos, creándole un estado de armonía al ser.

¿Al hacerle Reiki a alguien agoto mi energía.  Quién dá Reiki dá su propia energía?

Jamás.  El Reikista es un canal de energía, es decir un transmisor de la energía universal; su propia energía no se ve involucrada ni mucho menos mermada, todo lo contrarió quién dá Reiki también se beneficia con la práctica.  La persona que recibe el Reiki va a hacerlo en la cantidad que su sistema energético esté dispuesto a recibir.  Sí, cuántos más niveles de Reiki tiene incorporados el Reikista, cuánto más dá Reiki, cuánto más auto-tratamientos, más capacidad de canalizar energía tiene.

¿Si le hago Reiki a una persona me “contamino” con su energía, puedo adquirir su problema o enfermedad?

No.  Quién está Sintonizado o Iniciado en Reiki, cualquiera sea el nivel, está protegido. De todas maneras, y desde mi experiencia, lo ideal, si tenernos intención de asistir con Reiki a otras personas, es hacerlo después de iniciados en el Segundo Nivel; ya que vamos a tener a nuestra disposición Símbolos a los cuáles  recurrir para protegernos –aún más- energéticamente  y también, sumamente importante, nuestro “poder” de Reiki va a estar potenciado por el uso de estos Símbolos.

¿Qué debo esperar de un Maestro al estudiar Reiki?

Desde ya cada Maestro va a enseñar de acuerdo a su personalidad; hay quién será naturalmente didáctico, quién no sólo se limitará a impartir conocimientos si no que también contará experiencias personales, hay quién será más carismático, etcétera.  La charla informativa del curso es una buena  oportunidad para ver su estilo, y si tenemos afinidad con él.  Además, debemos esperar de nuestro maestro que esté siempre dispuesto, incluso finalizado el curso , a aclararnos las dudas que nos puedan ir surgiendo en la práctica y apoyándonos con su Reiki, si lo necesitáramos –vamos a tener a nuestra disposición su teléfono-  Recordemos: es nuestro Maestro, nuestro mentor, con la responsabilidad que ésto implica.
Es importante tener presente que sólo un Reikista que hizo la Maestría en el Sistema está capacitado para transmitirlo y sintonizarnos.  Así que, chequear que tenga su diploma de Maestro dónde vamos a poder ver dónde o con quién estudió –y comprobarlo, si lo sentimos necesario-; y al respecto, también, tengamos en cuenta que cada Maestro tiene su Linaje –es el árbol genealógico, o sea los que nos antecedieron  como Maestros de Reiki-, y allí tenemos otra manera de comprobar su veracidad.

¿Cómo se dictan los Seminarios de Reiki en Cuerpo-Mente-Alma?

Nuevamente, cada maestro tiene su estilo y decide la duración de los cursos.  Es lo habitual que cada Nivel se enseñe en una jornada de seis horas aprox. -Nunca nunca nunca aprender dos Niveles juntos de Reiki Usui, no lo creo adecuado y hasta lo considero perjudicial-.
La experiencia como Maestra, y mi propia experiencia personal como alumna -que me hizo recurrir a mi Maestro en varias ocasiones, para “machacar” conocimientos y sortear dudas que surgieron de la práctica- me llevaron a dictar mis cursos en tres clases –las dos primeras de enseñanza (incluyen técnicas de relajación y meditación), la tercera para experimentar y disipar dudas; de tres o cuatro horas cada una –dependiendo ésto del número de integrantes y las necesidades del grupo-.